Encuentro || Mike, Rose, Sarah.

theasianguyfromdistrictfour:

Participan → Mike Chang, Rose Miller, Sarah Collins.

Marco de tiempo → Domingo por la noche.

Localización→ Arena.

Notas generales→ Lo sientoooooooooooooooooooooooooooooo, pero ya tuve un tiempo después de todo lo del colegio. Odio los aniversarios de mi colegio.

Read More

Read More

Encuentro || Mike, Rose, Sarah.

theasianguyfromdistrictfour:

Participan → Mike Chang, Rose Miller, Sarah Collins.

Marco de tiempo → Domingo por la noche.

Localización→ Arena.

Notas generales→ Me quedo muy mal, no me reten.

Read More

Read More

Encuentro || Mike, Rose, Sarah.

theasianguyfromdistrictfour:

pinkhairedtribute:

Participan → Mike Chang, Rose Miller, Sarah Collins.

Marco de tiempo → Domingo por la noche.

Localización→ Arena.

Notas generales→ Me quedo horrible. Perdón por la demora, pero es que me obligaron a ir a comprar :c.

Read More

Read More

Estrategia. || Rose&Sarah.

pinkhairedtribute:

A Sarah le sorprendió el cálido abrazo con el cual su aliada la saludó. Esperaba que simplemente le estrechase la mano, o ni siquiera eso. La mayoría de los tributos haría eso, ¿no? Pero entonces lo recordó. Era Rose. La chica que tenía cara de angelito, corazón de dulce y una sonrisita angelical casi todo el tiempo. ¿Qué más podía haber esperado de ella? Sin embargo, la odió por el abrazo. ¿Por qué tenía que ser tan amigable?  Cuanto más se fortaleciese su relación ahora, peor sería separarse de ella luego en los juegos. De manera que la chica se limitó a no responder el abrazo. –Estoy bien, gracias. Le dijo, y pensó en preguntarle lo mismo, pero sólo empeoraría las cosas. –Vayamos al grano. El momento se acerca, y tenemos que tener algo planeado, si no queremos aparecer en el cielo la primera noche.

Se dirigió a la mesa del comedor, bajo la mirada algo decepcionada de la castaña. No pudo evitar sentir un poquito de culpa. ¿Estaba siendo cruel? Evitar no sentir nada por ella, para que ambas puedan sobrevivir en los juegos, y luego separarse sin que le importe si su aliada muere o no, ¿estaba mal? Sí, probablemente lo estaba. Pero eran los Juegos del Hambre, y, allí, sólo una cosa importaba: sobrevivir. Sarah tomó un lápiz que había sobre la mesa, y se acercó un papel. Dibujó dos círculos irregulares, y hizo una equis en el medio. –Empecemos por lo básico. Dio un par de toquecitos a la “X” con el lápiz. –Esta es la Cornucopia. Y los círculos son las Islas. ¿Qué hacemos apenas empieze todo? 

Miro a Sarah aun con esa sonrisa, pero al ver que la chica estaba muy seria cambió su expresión por una de decepción, creía que su aliada no era igual que los otros tributos, que no pensaba solamente en matar, que también tenía sentimientos y no quería ganar a toda costa. Siguió a Sarah por la habitación hasta la mesa del comedor y observó el extraño dibujo que realizó, dos círculos y una equis en medio de estos. – ¿Correr? – Le dijo con mucha inseguridad, recordando un consejo que le había dado hace algún tiempo. – Eso va a ser un baño de sangre, como siempre. – Agregó para que su propuesta no sonara tan estúpida.

Caminó hacia la ventana para no ver la cara de desaprobación de su compañera, estaba segura de que se reiría en su cara, miró como las pequeñas personitas, se veían de ese tamaño en el piso 11, caminaban apresuradamente, de allá para acá como si se les hiciese tarde para llegar a su destino. Sintió gran nostalgia, ellos aprovechaban su tiempo, eran libres de hacer lo que quisieran, en cambio ella estaba confiscada a ese edificio, hasta que empezaran los juegos, en donde probablemente moriría. Giró su cabeza y observo a su compañera, la cual, al parecer, le iba a mencionar algo.

Posted 7 April 2012, 2 years ago | 4 notes | reblog this post
(originally district12goldlocks / via district12goldlocks)

Estrategia. || Rose&Sarah.

pinkhairedtribute:

Sarah tamborilleó con un par de dedos los botones del ascensor, mientras se iban iluminando los pequeños números que marcaban en que suelo estaba el transporte. Ya que se dirigía al onceavo piso, y ella estaba en el doceavo, podría haber ido fácilmente por las escaleras, sin embargo, Effie insistía en que las escaleras se utilizaban sólo en caso de emergencia. Y no era bueno insistirle mucho en las cosas a Effie. De manera que la pelirrosada se limitaba a hacer lo que se le decía, en sus últimos días de ‘lujo’. Pronto estaría al aire libre, luchando a muerte con chicos de su edad, intentando encontrar comida, a diferencia de ahora, que esta aparecía con sólo oprimir un botón. Su vida había cambiado, y para siempre.

Cuando el ascensor llegó, se adentró en él y presionó el botón ‘11’. Como hacía cada vez, se quedó embobada por la magnífica vista que ofrecía el Capitolio. Edificios grandes, coloridos, luces por doquier, cosas que nunca verías en el Distrito 12. A Sarah le sorprendía como, en su hogar, la gente haría cualquier cosa por tener un estómago bien lleno y una barriga prominente, además de que lucir arrugas siempre era algo bueno: significaba que habías llegado lejos en tu vida, que no te había faltado nada para comer y que viviste una larga vida. Mientras tanto, aquí, la gente sufría dolorosas operaciones para ocultar la vejez y una panza redonda. Además, tenían un aspecto de lo más extravagante. Sarah estaba segura de que ya había visto al menos cinco personas con la piel verde, roja o rosa, bigotes felinos, o gente que tenían la nariz tan aplastada que apenas se notaba. ¿Por qué lo hacían? ¿Acaso no se daban cuenta de lo ridículos que lucían? ¿O era ese su propósito?

La chica salió del ascensor cuando este se detuvo y le abrió las puertas para entrar al espacio otorgado a los Tributos del Distrito Once. Se parecía bastante al del Distrito Doce, lo único diferente era la organización de los muebles, y tal vez sus colores. No se había fijado mucho en eso, pero, ¿qué más daba? Esa no era la razón por la cual se había presentado allí. Vio a Rose, su futura aliada en la Arena, sentada en el sillón, observando la última transmisión de los Juegos que se había mostrado en la televisión nacional: Caesar Flickerman, hablando sobre los puntajes de los Tributos. “Nunca se calla, ¿no es así?” Sarah no pudo evitar espetar cuando el hombre comenzó a hablar del puntaje de Mike Chang. Caesar no le caía bien en absoluto, puesto que lo veía como otra estrategia del Capitolio para que los juegos se viesen como un concurso de belleza, en lugar de lo que en realidad eran: un baño de sangre. 

En la mañana la castaña se había decidido a comenzar a idear estrategias para la arena, sabia que Blaine había leído unos libros, que los profesionales se encontraban preparados para esto, prácticamente, desde que nacieron. Aunque no sabía mucho de los otros tributos, sabia que debía prepararse, también que debía hablar con su futura aliada Sarah, pero prefería hacerlo luego.

Ya comenzaba a llegar la tarde y Rose se encontraba viendo la última transmisión de la televisión nacional sobre los juegos, Caesar se encontraba hablando muy animadamente sobre las puntuaciones de sus compañeros y la de ella, en este momento hablaba sobre Mike. En ese momento se sintió acompañada, se giro pensando que era Blaine, pero no era así, era Sarah, que miraba fijamente la televisión. La chica se levanto rápidamente y la abrazó de una manera muy cálida, pero luego se arrepintió pensando en que incomodaba a su compañera. – Sarah, ¿Cómo estás?- Le preguntó sonriente.

Posted 31 March 2012, 2 years ago | 4 notes | reblog this post
(originally district12goldlocks / via district12goldlocks)

Maybe you could help me || Mike&Rose

theasianguyfromdistrictfour:

Le observó de pies a cabeza deteniendo la mirada en el arma. Por un instante las palabras de su menor pasaron por su cabeza “Traten de mejorar con aquellas armas que no les son tan fáciles de manejar.” Sonrió levemente cuando esta pregunto qué es lo que quería, de alguna manera eso le hacía más fácil el tener que pedirle ayuda. -¿Acaso soy tan obvio?- Murmuró riendo. –Bueno, te he estado observando un rato y eres bastante buena con el arco y flecha, yo por otra parte soy un asco… La cosa es que necesito algo de ayuda con el arco y flecha, y no sé, creí que tal vez tú me podrías ayudar.- Hizo una pausa mirando a la chica que al parecer desde el primer momento ya había deducido que era lo que quería. –Así que… ¿Me ayudarías?- Preguntar eso le fue difícil. Pedir ayuda era algo que le costaba hacer, no le gustaba depender de los demás. Volvió a posar la mirada en el arma esperando una respuesta. Miraba de reojo a la castaña que todavía no respondía la pregunta. El rostro de la chica no demostraba ninguna emoción, por lo que no sabía bien que era lo que le podría decir. Rose había dicho cientos de veces que ayudaba siempre a la gente de su distrito, entonces, ¿por qué no lo ayudaría a el? Se comenzaba a impacientar puesto que la chica aun no le respondía, ¿tanto tenía que pensarlo? ¿Acaso quería algo a cambio? Se cruzó de brazos mirando fijamente a la castaña que ni siquiera parecía pestañear. –Bueno, supongo que es un no.- Dijo comenzando a caminar para irse. Si Rose no lo ayudaba podía pedirle ayuda alguien más, tal vez a Brittany, que, aunque no lo sabía hasta los entrenamientos, es muy buena con el arco y flecha.

Cuando el chico le pidió ayuda con el arco y la flecha, ella recordó como le enseñaron. Viajo con su mente quizás dos años atrás, cuando aprendió del chico castaño, ellos eran amigos cercanos y él le comento que sabía usar el arco y la  flecha a la perfección. La castaña muy impresionada le pidió que le enseñara a utilizar el arma, sabiendo que era solo un pretexto para poder acercarse más a ese guapo chico, cuando el accedió a enseñarle le pidió que lo mantuviese en secreto, ya que no quería problemas. Se juntaban tres días a la semana, en la noche para no ser vistos por nadie, Rose iba sin el consentimiento de sus padres, sabia que no le iban a permitir salir a esas horas a aprender a usar el arco, menos si era con un chico, pero según lo que ella pensaba todo valía la pena por él. Habían pasado unas semanas de clases donde él le mostraba como debía tomar el arco, como debía poner la flecha, como debía soltar la flecha, como debía saber si estaba apuntando bien, ella solo observaba y de vez en cuando podía tomar el arco, pero ese día el rizado le dijo que ya tenia el conocimiento necesario para poder tomar el arma, la chica algo asustada tomó el arma y con delicadeza puso la cuerda tensa y coloco la flecha con mucha precisión luego de observar un blanco que habían puesto delante de ella soltó la flecha y con una gran, como ella pensó, suerte dio en el centro del blanco. Después de eso solo bastaron unas clases más para que la ondulada pudiese decir que manejaba mejor que su maestro el arco. En ese tiempo la chica se había puesto la meta de declararle sus sentimientos al chico de ojos miel, pero nunca se atrevió por miedo de perder su gran amistad. En los entrenamientos aun se lamentaba por nunca haberle declarado el amor que le sentía, pero ahora que se lo cuestionaba sabia que no podía hacer nada. Cuando el asiático le hablo pudo volver a la realidad, tenia que ayudarlo, no podía decirle que no. – Espera, te voy a ayudar. – Al parecer el chico ya no quería la ayuda de ella, pero tenia que volver a insistir. – En serio, te quiero ayudar, solo que recordé algo… algunas veces vuelo en mi mente y solo es como si no estuviera aquí. – Cuando termino puso una gran sonrisa sincera para que se diera cuenta de que  no le estaba mintiendo.

Maybe you could help me || Mike&Rose

theasianguyfromdistrictfour:

Miró a su alrededor notando que la mayoría de los tributos ya se estaban yendo del lugar. Había estado toda la tarde en el centro de entrenamiento junto a los demás tributos, este ya era su segundo día de entrenamiento, pero aun no pasaba nada muy interesante a decir verdad. Durante esos dos días aun no había llegado a conocer muy bien a los demás, solo lograba a reconocer a algunos de vista, aunque para el eso ya era un avance. Miró en tridente que tenía entre manos y con cuidado dejó el arma sobre una de las muchas mesas distribuidas por todo el lugar. Comenzó  a caminar hacia la salida dispuesto a irse hacia su cuarto a descansar un rato, pero se detuvo al ver una chica practicando con un arco y flecha. Era muy buena. Excelente, de hecho. Se le quedo mirando un rato, observando bien como manejaba el arco. Recordó como su intento de mejorar con esa arma había sido todo un fracaso, no tenía mucha practica y si cogiese uno de esos en la Cornucopia no podría hacer mucho. Lo pensó varias veces antes de acercarse un poco a la castaña, se había dicho a si mismo que no le pediría ayuda a nadie, pero en serio necesitaba mejorar con el arco y flecha. Al poder verle el rostro logró reconocerla fácilmente, era Rose, la tributo femenino del 11. Según recordaba era muy amable, así que tal vez esta accedería ayudarlo un poco. –Eres muy buena.- Dijo para llamar la atención de la chica que aun seguía practicando.

Estos dos días de entrenamientos habían sido cero productivos según pensaba ella, había aprendido a hacer unas cuantas trampas el primer día pero nada más, el segundo decidió trabajar con el arco para perfeccionar su técnica. Estaba tan concentrada que no se fijó que casi todos los tributos se habían retirado, aunque poco le importaba, ella no quería parar, se sentía mucho más relajada cuando usaba el arco. Con los otros tributos apenas había hablado, pero sin duda con quien mejor se llevaba era con Sarah, eso sin contar a Blaine. Reacciono cuando escuchó una voz masculina tras ella, se dio vuelta y observó al chico del distrito 4, era Mike. – Muchas gracias. – Le respondió y sonrió, lo miró esperando que le dijese que necesitaba, ella conocía bastante bien a las personas y él quería algo, de eso estaba casi segura. Hubo unos minutos de silencio, la castaña ya se estaba cansando de esperar que el chico solo la observara, así que decidió romper el silencio. - ¿Necesitas algo? – Fue directo al punto, ella odiaba los rodeos.

La cosecha. || Rose

Hoy era el día de la cosecha, Rose debía estar presentable por más que odiara todo lo que tuviese que ver con el Capitolio. Tomo un vestido que había dejado su madre sobre su cama y con cuidado se lo puso, tomo una cinta que se hallaba al lado de donde anteriormente estaba el vestido y la puso con precisión en su cabello. Cuando salió del cuarto se encontró con su familia reunida en la mesa, formando un pequeño circulo alrededor de esta. Ella se acercó y se les unió, como todos los años ellos se dijeron palabras de apoyo y comprensión, esperando que ninguno de ellos fuese escogido este año como tributo.

Luego del pequeño ritual la castaña salió apresurada de su hogar, si no corría, no llegaría a tiempo, no es que esto le encantara, pero no quería tener problemas. Llego justo a tiempo y se posiciono en el lugar de las chicas de su edad, tenia dieciséis años, por lo tanto iba cerca de las primeras filas. La, por a si decirlo ceremonia comenzó y como de costumbre la chica casi no presto atención, pero el momento por el cual estaba mas preocupada llegó, el momento de elegir al tributo femenino de su distrito. Cuando sacaron el pequeño papel su corazón empezó a latir a mil por hora y cuando escucho su nombre quedo en un estado de shock total, un agente de la paz se le acercó para verificar que se encontrase viva aun, ella logro reaccionar y con un paso firme avanzo hacia el escenario y se paro en este, mirando a todos esos rostros conocidos que mostraban una gran tristeza, la muchacha era muy querida por todos, de eso no había duda y este era un gran golpe para todos sus conocidos. Todo continuo, y era la hora de saber quien seria el chico que la acompañase este año, repitieron el procedimiento que habían hecho para escoger el nombre de ella y sacaron otro papel, pero esta vez tenia escrito el nombre del desafortunado chico. Nombraron a Blaine, ni la castaña lo podía entender, ¿Cómo era posible que el hijo del alcalde fuese elegido como tributo?. Su compañero también subió y cuando estuvo a su lado la chica lo miro con sus ojos avellana con una gran tristeza, sin duda se conocían, no eran los grandes amigos, pero se conocían y ahora ambos terminarían muertos, o eso ella creía. Pero ahora debía enfrentarse a todo lo que venia, ahora tendría que ir al Capitolio, si estos eran sus últimos días con vida, Rose no los desperdiciaría, va a intentar hacerle la vida imposible a todos los que tengan que ver con el Capitolio.

Posted 11 March 2012, 2 years ago | 3 notes | reblog this post
I wanna be bigger stronger
Bigger and better